domingo, 11 de noviembre de 2012

¿Por qué?

  No sé cómo actuar, pienso demasiado. Por un lado siento que debo acercarme y mostrarle que es alguien importante para mí, pero por otro esa me parece una actitud arrogante, como si sintiera lástima por él y quisiera ocupar el papel de “persona bondadosa”. Me da asco eso. Sin embargo, si hago de cuenta que todo sigue igual, si continúo al margen de todo, siento que estoy defraudándolo, que estoy dejándolo creer que está solo.
  ¿Pero qué puedo hacer por él? Nada realmente. No tengo la solución a su problema, y de ahí viene que el acercarme ahora me parezca un acto desagradable y odioso de lástima.
  ¿Y por qué me preocupa tanto tomar una decisión? ¿Por qué me preocupa tanto hacerle saber que soy su amigo? Debe ser porque en realidad no lo soy, porque en realidad él no me importa, porque las malas personas siempre intentan aparentar ser buenas. Sé que soy una mala persona, de eso sí no tengo dudas.
  ¿Por qué pienso todas estas cosas? ¿Por qué tengo tanto tiempo y analizo tan fría y objetivamente todo? Ya entiendo por que la gente le teme tanto a la soledad. La soledad te hacer ver las cosas tal y como son, y las cosas tal y como son no son hermosas, ni lindas, ni agradables, ni aceptables, ni regulares, ni relativas… Son opacas, acerbas y frígidas…


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