jueves, 16 de agosto de 2012

Caero

Un corazón de acero,
No se funde con el Sol
Pero se congela con el hielo.
En su interior no hay sueños,
No conoce el amor
Y nunca ha visto el cielo.
 
Ni la espada más dura
Ni la voz más dulce
Pueden romper su armadura.
Pero lo ahogan las dudas
Y el miedo reluce
Toda su amargura.
 
En sus pesadillas
Se desnuda la verdad
Y sin piedad lo humilla.
Tiemblan sus rodillas,
Cae en la oscuridad
Y aumentan sus heridas.
 
Sus fuerzas se ablandan, su corazón se seca,
Ya no hay batalla donde salga ganador.
Un escudo partido, un corazón vencido,
Ya no hay ángel que en él siembre el amor.

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