domingo, 18 de septiembre de 2011

Cada domingo miro de reojo a mi pequeña maquinita de afeitar y pienso: "Parece que está demasiado cómoda como para molestarla...".
-Está bien, déjame aquí entonces, pero luego no te arrepientas cuando estés frente al espejo... - me responde después de leer mis pensamientos...
A veces me convence, a veces no...

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