martes, 6 de septiembre de 2011

No me molesta el frío porque no conozco el calor y no me molesta la soledad porque nunca estuve entre los brazos de alguien, y nunca tuve a nadie en mis brazos. Cierro los ojos y los abro sin haber soñado nada, así que tampoco he imaginado cómo se sienten esas cosas.



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